Estoy convencido que más de una vez te has encontrado el día anterior a una entrega con todo (o parte) del trabajo por hacer. Éste es uno de los peores hábitos que tenemos muchos estudiantes universitarios, derivado de la poca exigencia que suponen los trabajos en etapas anteriores del sistema educativo. Esta situación te provoca estrés por la falta de tiempo, hace que acabes entregando un trabajo de calidad muy inferior al que podrías haber realizado y, como consecuencia, eso te provoca un sentimiento de irresponsabilidad que va minando tu autoconfianza.
La solución, por suerte, es sencilla, aunque requiere un poco de disciplina. Consiste, sencillamente, en avanzar las fechas de tus entregas. Yo acostumbro a trabajar con una semana de antelación, porque una semana es un intervalo de tiempo diferenciado que todos tenemos muy integrados en nuestra vida diaria, pero puede ser cualquier valor de tiempo, mientras elimine tu sensación de urgencia de la entrega.
Ordenándolo en pasos el proceso sería el siguiente:
- Cuando recibas un nuevo trabajo para realizar con su correspondiente fecha de entrega, cambia la fecha de entrega en tu agenda a una semana antes.
- Organiza tu trabajo para tenerlo completamente hecho y en formato de entrega en función de la nueva fecha de entrega, olvidándote de la oficial.
Estudiante SuperStar es una serie de artículos semanal con consejos para ser mejores estudiantes que se publica cada lunes.
Popularity: 2% [?]
Post a Comment