Muchas personas nos sentimos bien al hacer un horario e -inocentes- las primeras veces que hacemos uno todos creemos que lo cumpliremos. Pronto salimos de nuestro error, pero el precio es que las cosas quedan por hacer.
Si le dedicamos un minuto, resulta evidente que, cuando algo falla tanto y a tanta gente, es que no funciona bien. Analizando los horarios, vemos que tienen varios problemas:
- Son demasiado ambiciosos.
- No tienen en cuenta que no todos los días son iguales.
- Imponen una rutina, cosa que puede ser fatal para tu creatividad.
>> Por minucioso que sea el planteamiento, a la hora de la verdad siempre aparecen propuestas que no quieres rechazar, obligaciones imprevistas que no puedes obviar o, simplemente, no estás de humor para hacer lo que el horario te dicta.
La solución: time-blocking. Es un sistema de organización diario muy sencillo que consiste en:
- Cada mañana dedicar unos minutos a marcar en un horario única y exclusivamente las horas del día que tenemos que cumplir n’importe quoi. Tienes que intentar distribuirlas lo más pronto posible.
- Improvisar.
>> Al colocar todas las tareas lo más pronto posible aumentamos la probabilidad de que las cumplamos, ya que cuando nos acabamos de levantar estamos más motivados y la mayoría de actividades sociales que nos pueden distraer ocurren por la tarde-noche.
Time-blocking se basa en que ya eres una persona responsable de y con tu tiempo y que tener un bloque vacío de tiempo no significa no hacer nada ni mirar la tv, sinó aprovecharlo para avanzar en tareas constructivas.
Estudiante SuperStar es una serie de artículos semanal con consejos para ser mejores estudiantes que se publica cada lunes… aunque se ha vuelto a retrasar un poco por problemas con el acceso a Internet.
Popularity: 2% [?]
Post a Comment